Gema Revuelta: “Queremos que la AEC2 tenga voz en los debates públicos sobre ciencia”

Gema Revuelta: “Queremos que la AEC2 tenga voz en los debates públicos sobre ciencia”

La nueva presidenta de la Asociación Española de Comunicación Científica asegura que esta profesión está hoy “en un nivel altísimo, en términos de competencias y habilidades”, aunque lamenta la precariedad laboral en los medios de comunicación

Por Carmen Serrano
Foto: Cristina Robles

Pregunta. Te conocemos como profesora… Cuéntanos qué ocupaciones llenan tu día a día.

Respuesta. Mi día se divide entre ‘hacer’ comunicación, ‘analizar’ cómo la hacemos y ‘enseñar’ a hacerla mejor. Gran parte de mi jornada la dedico a la dirección del Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad de la Universitat Pompeu Fabra. En él trabajamos un grupo de personas con distintas responsabilidades y entre todas nos encargamos de que la máquina funcione, que no pare y que llegue a las metas propuestas: investigación, docencia y también “agitación” social. 

Investigamos la percepción social de la ciencia y también experimentamos con nuevos formatos comunicativos. Formamos a nuevas promociones de profesionales desde el máster en Comunicación Científica, Médica y Ambiental de la UPF-BSM, y enseñamos comunicación científica en grados y másteres del área de las ciencias de la salud y la vida. Nuestra tercera misión es la “agitación” social: fomentamos activamente la participación social en la ciencia, acercando a distintos actores y ayudando a que se escuchen entre ellos. 

Además de mis responsabilidades laborales, hace años que colaboro voluntariamente con la AEC2 en su Junta Directiva, y ahora desde la presidencia.

P. Como investigadora especializada en comunicación científica, dinos qué aspectos centran hoy este campo de estudio. Hacia dónde vamos.

R. Hoy la investigación en comunicación científica se centra en tres ejes. En primer lugar, el estudio y la experimentación con modelos de participación ciudadana en ciencia. También se está investigando mucho en cómo la IA está redefiniendo la producción de contenidos y cómo esto impacta en nuestra relación con el conocimiento y la evidencia científica. Un tercer eje es probablemente la lucha contra la desinformación; más concretamente, se intenta entender los mecanismos psicológicos y algorítmicos que hay detrás de esta.

P. Nos interesa tu opinión sobre la comunicación científica que se hace actualmente. ¿Nos favorece la retrospectiva?

R. Si miramos a lo que se hacía hace 30 años, que es cuando yo comencé, sin duda ha habido un gran salto. Hemos pasado del voluntarismo a la profesionalización. España cuenta hoy con una red de Unidades de Cultura Científica (UCC+i) envidiable y profesionales del periodismo científico de primer nivel.

Sin embargo, el ecosistema mediático es más hostil y ruidoso que nunca. A la precariedad en los medios de comunicación se le ha sumado una desinformación creciente —muchas veces orquestada— que genera duda entre la ciudadanía y hace temblar la confianza en la ciencia.

Ante esto, la administración debería reaccionar y convertirse en referente para la ciudadanía en su búsqueda de información sobre cuestiones de ciencia, salud o medioambiente. Pero la comunicación desde las administraciones es aún lenta, escasa y poco profesional. Ya es hora de que la administración pública (ministerios, consejerías, ayuntamientos) se comunique de manera eficiente con la ciudadanía y para ello debe comenzar a incorporar en sus filas a profesionales de la comunicación científica.

P. ¿Qué te ha traído hasta aquí, hasta la Presidencia de la AEC2…?

R. Llega un momento en la carrera en el que toca devolver lo recibido. Me ha traído hasta aquí la convicción de que, en este momento de polarización global, la comunicación científica es más necesaria que nunca. Y para ello es importante poner en valor nuestra profesión.

P. ¿Cuáles son tus planes para estos dos años como presidenta de la AEC2?

R. Mis planes son los de las catorce personas que conformamos la Junta Directiva. En primer lugar, queremos que la AEC2 sea la ‘casa común’ donde profesionales de la comunicación institucional, del periodismo, la divulgación, la museología, la investigación y cualquier otro perfil que pueda encajarse en nuestra área, por singular que sea, encuentren apoyo real.

La asociación debe contribuir activamente a que las personas socias adquieran las competencias necesarias para desempeñar su trabajo de manera excelente y que también tengan una actitud general de responsabilidad y ética profesional. Ha de ser un referente en este sentido.

Finalmente, queremos que la AEC2 y, sobre todo, las personas asociadas, tengan voz en los debates públicos sobre la ciencia, sobre cuestiones ambientales y sobre temas que tienen que ver con la salud.

P. Tu trayectoria en evaluación nos viene de perlas… ¿dónde estamos en el camino hacia la profesionalización?

R. En términos de competencias y habilidades, estamos en un nivel altísimo, comparable a cualquier país de nuestro entorno. Tenemos másteres excelentes y profesionales con una gran preparación. El talón de Aquiles sigue siendo la estabilidad laboral en algunos sectores. La profesionalización no es solo saber hacer bien el trabajo, es poder vivir dignamente de él. Sobresaliente en talento, aprobado raspado en reconocimiento laboral en instituciones y rotundo suspenso en las condiciones laborales en medios de comunicación.

P. La AEC2 atrae últimamente la atención de personas jóvenes… ¿Hay más encuentro que desencuentro?

R. Hay muchísimo encuentro. De hecho, es una simbiosis necesaria. A la juventud, la AEC2 le ofrece contexto, recursos en cuestiones profesionales, proyección y una gran red de contactos. También les proporciona respaldo, saber que no están solos ni solas y que hay una historia detrás de la profesión. A cambio, nos regalan frescura, dominio de los nuevos lenguajes y una capacidad innata para conectar con audiencias que a otros perfiles profesionales se les escapan. No veo brecha, veo puente.

P. ¿Es la Asociación un lugar de aprendizaje intergeneracional?

R. Es su mayor fortaleza. En los eventos que organizamos o en los que participamos ves a figuras pioneras de la comunicación científica debatiendo con gente muy joven, gente que acaba de empezar en esta profesión (aunque algunos tengan ya una gran comunidad de seguidores). Se produce una transferencia de conocimiento preciosa que va en las dos direcciones. La AEC2 es, ante todo, un lugar para aprender mutuamente.

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