Sueños Imposibles

Sueños Imposibles

          Hace poco estuve en dos de las Islas Afortunadas y cada vez que me monto en un avión con mi esposa le cuento la misma historia que escucha con resignado cariño:

“Yo tenía dos compañeros de trabajo que se ponían nerviosísimos en el avión porque decían que sólo podían estar tranquilos los de letras o los de ciencias que fueran unos inconscientes”.

                Yo soy de ciencias y además uno de los equipos con el que trabajo es una turbina de gas, sucediéndome diversas anécdotas con ella, una me costó que el técnico de mantenimiento, con poca cuerda y poco sentido del humor, me dejara de hablar cuando sólo le pregunté, tras tres intentos de arranque fallidos y veinte minutos de parada, que si los pilotos en el aire también tenían tanto tiempo y posibilidades de arranque o llevaban una cajita con agua bendita y el Padre Nuestro para esos casos.

                Bromas aparte, cuando yo me subo en un avión recuerdo las estadísticas, la seguridad del transporte aéreo y, cómo soy de ciencias y sé que tengo más posibilidades de morir en un ascensor que en un avión, me relajo y disfruto.

                La verdad es que disfruto mucho y comprendo el afán que el hombre siempre tuvo por volar, por ver las cosas desde arriba. Me gusta ver el Atlas que estudié en el Colegio pero “de verdad”, identificar ríos y ciudades, maravillarme al volar sobre océanos de nubes (al fin y al cabo son de agua líquida y no vapor de agua)…

                Pienso en lo que hubieran disfrutado Leonardo, Verne, Eiffel (que casi alcanzó las nubes con su torre parisina), y me siento afortunado por pertenecer a una generación que le ha correspondido ver y disfrutar la explosión tecnológica que estamos realizando desde hace doscientos años.

                Pienso en todos esos sueños que un día pensamos eran imposibles y que hoy son cotidianos, y también pienso en todos esos sueños que aún nos quedan por realizar y que me gustaría ver realizados y si es posible, disfrutarlos.

                Me encantaría que me ayudarais y que como comentarios fuerais añadiendo sueños que os gustaría ver realizados un día, yo pongo el mío: Viajes interplanetarios, ver despegar una misión que nunca conoceremos, por tiempo, si llegan a su destino, como los antiguos navegantes que cruzaron el Atlántico, rodearon África o dieron la vuelta al mundo.

                Ánimo, me gustaría conseguir una buena relación y si escribo algún día un libro basado en el resultado de la encuesta, le regalo un libro a cada uno que participe, Palabra de Honor.

                Saludos.

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