Por Julia Guerrero, PhD in Health Communication en la UPF
El pasado 4 de junio, la AEC2 celebró un encuentro sobre cómo comunicar sobre el cáncer sin generar falsas expectativas. La sesión estuvo a cargo de Almudena Timón, filósofa y responsable de comunicación del Centro de Investigación del Cáncer.
Se destacó la necesidad de un conocimiento preciso y actualizado sobre la enfermedad. La oncología genera un gran volumen de información que debe ser interpretado con responsabilidad. Y es importante saber que, aunque existen cientos de tipos de cáncer, hay factores comunes que afectan a toda la sociedad, como son la predisposición genética o la importancia de mantener hábitos de vida saludables desde la infancia, incluyendo alimentación, ejercicio físico y salud mental.
Timón compartió datos de la SEOM: hasta los 85 años, el 48,1 % de los hombres y el 33 % de las mujeres pueden ser diagnosticados con cáncer. Estos datos, fundamentales en la investigación, no siempre se reflejan en la percepción del riesgo de la sociedad. Un motivo que contribuye a esto es que los medios de comunicación no suelen usar ciertos modelos psicológicos, para que los mensajes puedan influir en que las personas adopten conductas de prevención.
Se destacó la necesidad de una comunicación que combine ciencia, periodismo y divulgación, frente a la pseudociencia. Y por tanto, es imprescindible, que el periodismo priorice la realidad de las investigaciones, sin generar expectativas infundadas sobre curas en humanos.
El papel del comunicador especializado es esencial, en este sentido. Urge la necesidad de unir esfuerzos entre el mundo de la investigación y los medios de comunicación para alcanzar objetivos comunes. La comunidad académica debe ofrecer información clara y útil, adaptada a los formatos actuales mediáticos que demanda la población. Y limitar el número de notas de prensa para no crear esas falsas expectativas.
Desde la AEC2 agradecemos a Almudena Timón y a los asistentes por su participación. Este tipo de encuentros refuerza nuestro compromiso con una comunicación científica rigurosa, ética y accesible. En tiempos de sobreinformación e incertidumbre, hablar bien del cáncer es más necesario que nunca.

