Por Sheila González
El pasado 15 de mayo se celebró en Bilbao la tercera edición del congreso ‘Género y Comunicación de la Ciencia’, punto de encuentro anual entre la comunicación científica y la igualdad de género.
El congreso, organizado por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV y Euskampus junto a Explora proyectos, se ha centrado este año, principalmente, en la inteligencia artificial o IA, además de incluir proyectos e iniciativas sobre comunicación de la ciencia con perspectiva de género, terminando con una reflexión sobre cómo conseguir el aumento de la participación en eventos como éste.
La igualdad de género no existe, lo cual ya se vio en la primera parte del evento, dedicada a la inteligencia artificial. En esta parte, Esther Paniagua desde el periodismo, Ujué Agudo desde la academia, Gisela Baños desde la divulgación de la ciencia ficción y Lucía Ortiz de manera más cercana al activismo expusieron el estado de la inteligencia artificial y cómo influye o se ven influenciadas por ella las cuestiones de género en la actualidad.
Se resaltó especialmente la importancia de las narrativas de las IAs. Por ejemplo, debido a su inmediatez de respuesta y su paternalismo a la hora de comunicarse con nosotros vía chat estamos aceptando el mensaje de que la IA es mejor que las personas de manera inevitable, cuando en realidad se están transmitiendo unos sesgos de género que no existen. Poner en valor nuestra experiencia personal con raciocinio, conciencia y espíritu crítico es una buena receta para cooperar en un balance equilibrado con estas nuevas herramientas. Por otro lado, en la mesa nos propusieron soñar con las utopías que deseemos y no con las catástrofes que vemos asiduamente, para inspirarnos en un futuro basado en la tecnología donde todo es posible todavía. Nuestro poder al consumir o tomar decisiones pueden contribuir a un desarrollo de IAs más igualitario que no fomente la discriminación.
Menos sesgos de género
La integración de la perspectiva de género en la comunicación supone analizar de manera transversal el impacto de las variables sexo y/o género en todas las fases del ciclo de la comunicación, buscando entre otros la disminución de los posibles sesgos de género y la discriminación entre sexos. La sección de proyectos sobre comunicación de la ciencia con perspectiva de género mostró la base de datos de expertas en clima, Esfera
Climática, del Centro de Investigación en Ecología y Aplicaciones Forestales y el Observatorio de Periodismo Machista del grupo de investigación Bitartez, la Asociación de Mujeres Periodísticas Pikara Magazine y Comunicadoras 8M, donde se detectan, denuncian y publican casos de periodismo machista que se dan en los medios de comunicación.
En este bloque, Susana Torralba presentó el proyecto Femicom, que estudia generaciones de mujeres investigadoras en el campo de la comunicación. Así han elaborado publicaciones y una serie de mini-documentales con el fin de divulgar el trabajo de algunas de esas mujeres. Este es un ejemplo claro del efecto Matilda, un sesgo que se produce en contra del reconocimiento de los logros de las mujeres científicas, cuyos méritos se atribuyen a sus colegas masculinos.

Desde la Universidad de Zaragoza, Iraide Ibarretxe-Antuñano presentó la importancia del lenguaje multimodal (texto, gestualidad, imagen, etc.) en la comunicación y cómo se relaciona con el género desde una perspectiva lingüista. Varias son ya las guías que tratan este tema desde diversas perspectivas; el propio evento ‘Género y comunicación de la ciencia’ en su primera edición ya elaboró un Decálogo.
Entrando en la parte final del evento, la investigadora en comunicación de la ciencia de la UWE Bristol, Clare Wilson, nos recuerda que el cambio cultural lleva tiempo. Claire presentó varios de los trabajos en los que colabora, como los proyectos Colaesce o Rethink, que son un buen punto de partida para conocer iniciativas europeas pioneras en comunicación.

Tenía la duda de si iría más gente que trabajara en género o en comunicación pero no tenía dudas de que habría más mujeres en la sala. El último punto de la jornada iba a regalarnos tiempo para reflexionar sobre este tema, esto es ¿por qué hay el mismo tipo de público en estos foros relacionados con género?, ¿cómo aumentar la audiencia en este tipo de actos? En una mesa conducida por Pilar Rodríguez Pérez y Marta Macho, con la participación de personas del mundo del periodismo, la cultura y la ciencia, se discutieron varias estrategias, como realizar más eventos y comunicar con perspectiva de género sin olvidar que en ciertos momento puede ser necesario realizar formaciones obligatorias para aumentar la sensibilización hacia este tema.
La igualdad de género, la diversidad y la inclusión (o EDI del inglés Equality, Diversity and Inclusión) son temas recurrentes en los últimos años en los congresos nacionales de comunicación de la ciencia. De este congreso me llevo la impresión de haber escuchado a ponentes con un alto nivel, que han conseguido tratar temas con acierto y profundidad, sin perder un lenguaje accesible para el público, lo que ha mostrado un gran trabajo de preparación y conocimiento desde la organización. También tengo claro que, una vez más, en estos encuentros muchas veces se muestran viajes individuales que han dado lugar a trabajos originales y con impacto. Inspirar y disponer de un espacio seguro para visibilizar estas iniciativas, que muchas veces no tienen el espacio público en otros foros que mereciesen, no es un logro menor de este evento.
El congreso está disponible en abierto a través de EITB en Género y comunicación de la ciencia

