¡Superhéroes al rescate de la Física!

¡Superhéroes al rescate de la Física!

Puente colgante de George Washington, Nueva York. En lo alto de una de las torres de soporte, el hombre araña tiene que tomar una decisión transcendental para salvar la vida de Gwen Stacey. Su prometida aGwen stacey diescaba de ser arrojada al vacío por el malvado Duende Verde. Spiderman duda entre lanzarse a su vez e intentar alcanzarla o mandar un haz de telaraña para parar la caída. Finalmente se decanta por disparar un haz de tela y consigue detener a su amada a unos pocos metros del suelo. Gwen está salvada. ¿O no? Unas cuantas burbujas más tarde, el Green Goblin, que sigue revoleando en los alrededores, confirma nuestro presentimiento: Gwen está muerta. Pero, ¿cómo ha sido?

El malvado Duende Verde, burlándose del infortunado Spiderman, achaca la muerte al shock emocional de la caída. El profesor de Física de la Universidad de Minnesota James Kakalios nos explica que en realidad el cuello de Gwen se quiebra cuando la alcanza la cincha de Spiderman como consecuencia de la cantidad de movimiento del cuerpo en caída libre. Y es que la telaraña de del superhéroe aguanta pesos considerables pero no tiene propiedades elásticas, lo cual hace que el cuerpo de Gwen se pare en seco y que el consiguiente azote le rompa el cuello.

En el libro “The Physics of Superheroes: Spectacular Second Edition” James Kakalios nos relata, de una manera entretenida, asequible e instructiva algunos de los conceptos básicos de la física siguiendo las proezas de sus superhéroes favoritos. Aficionado a este tipo de tebeos desde su infancia, el autor nos hace partícipes de su entusiasmo por estos personajes a la vez que nos desvela algunas de las leyes físicas que gobiernan sus acciones. Y por muy extraordinario que parezca, en muchos casos éstos no parecen necesitar fórmulas intricadas o ecuaciones enrevesadas para revelarnos la física que rige sus proezas.

Así, la fuerza sobrehumana de Superman nos permite codearnos con los conceptos de masa, gravedad y también, aunque el autor no lo mencione directamente, con los exoplanetas. El hombre de Krypton sacaría su fuerza sobrehumana (al menos en los diseños originales) al hecho de que su planeta tendría una gravedad mucho mayor que la de la Tierra. Una ocasión perfecta para explicarnos la diferencia entre masa y peso. Sus músculos, que están acostumbrados a alzar objetos más pesados en su planeta de origen, simplemente pueden con más en el nuestro.

La velocidad de Flash nos lleva de lleno a la teoría de la relatividad de Einstein y el efecto distorsionante de la gravedad sobre la luz. De una premisa absurda (que un superhombre pueda alcanzar la velocidad de la luz) el autor pasa a explicarnos una serie de conceptos físicos reales y serios. A su vez los superhéroes Electro y Magneto nos permiten introducirnos en el mundo (como podía ser de otro modo) del electromagnetismo. El autor nos explica primero el principio fundamental de toma de tierra que permite a los pararrayos atraer un rayo y conducir la descarga hacia tierra. Y lo extrapola a algunas escenas en las cuales estos malvados actúan en acorde con este y otras en la que sin embargo no es así. También bromea sobre la posibilidad de que Electro se pueda convertir en Magneto y vice-versa siguiendo la leyes elementales del electromagnetismo.

Kakalios se concentra en las escenas en las cuales los superhéroes consiguen despachar a los malvados de una manera acorde con la física del mundo real. Y concede a las más extraordinarias de sus acciones una especie de milagro de excepción o simplemente a la torpeza de los autores. De hecho, el libro incluye una sección de meteduras de pata mayúsculas (en cuanto a leyes de la física se refiere) por parte de los autores de los tebeos.

Pros: el libro trata una gran variedad de conceptos físicos y está bien documentado, con referencias claras y una lista de ecuaciones físicas al final para los lectores que se quieran adentrar en el tema. Los superhéroes, a pesar de su carácter fantástico y de sus hazañas extraordinarias, demuestran ser un buen soporte para la popularización de las leyes de la física. Y esto gracias a que el autor, como buen conocedor del mundo del comic, se concentra en los episodios más notables desde un punto de vista científico. También se aprecia la buena dosis de humor o extrapolaciones satíricas que acompañan las explicaciones científicas.

Contras: El mayor inconveniente es cultural. Muchos de los superhéroes son extra conocidos en Estados Unidos pero en muchos casos sus proezas nunca llegaron hasta Europa y esto hace que a veces el entorno de la trama no esté demasiado claro (tengo entendido además que la mayoría son anteriores a los años 80). El autor sin embargo compensa este pequeño inconveniente con una profusión de viñetas y referencias a los comics originales para guiar al lector. También hay que admitir que a veces las discusiones parecen estar fuera de enfoque, quizás debido precisamente al desconocimiento del contexto cultural y social de los tebeos. Y finalmente, a pesar de que el autor promete limitar la matemática al estricto mínimo, a veces se enreda en complicados razonamientos matemáticos propios de un científico y que a un simple mortal le cuesta seguir.

Sin embargo la impresión general es buena y la lectura placentera. La idea de beneficiarse de las hazañas de los superhéroes para explicar al lector algunos conceptos de la física es original y llamativa. Además funciona: sus clases de física en la Universidad de Minnesota parecen ser de las más concurridas por los estudiantes.

Comparte este post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

DESCUBRE MÁS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad