La alegría de contar la ciencia. Un alegato contra la oscuridad de lo monocolor

La alegría de contar la ciencia. Un alegato contra la oscuridad de lo monocolor

Autora: Elena Lázaro | Ilustración: David Sánchez
Acto de entrega del VII Premio de Periodismo “Foro Transfiere”. Málaga, 15 de febrero de 2022

“No sé por qué razón no se han hecho compatibles la felicidad y la sabiduría; la ciencia se presenta aún triste, tenebrosa, huyendo de la alegría, de la frivolidad, de la vida. Tal vez entristece la ansiedad que despierta la ciencia, tal vez desalienta el darnos cuenta que para ser dichosos es preciso vivir ciegamente. No sé. Se concibe sin esfuerzo el mito de que la fruta del árbol de la ciencia alejase a los hombres del paraíso” (Mis viajes por Europa, Carmen de Burgos, 1907)

Son palabras de Carmen de Burgos. Fueron escritas en 1907, un tiempo en el que la ciencia se veía como algo gris, tenebroso y triste. Un tiempo en el que la Academia y las Universidades estaban teñidas de un solo color: el de los hombres. Un siglo después, gracias a la lucha feminista abierta por mujeres como Carmen de Burgos, la ciencia se ha teñido de diversidad y qué diferente parece todo. O no.

Desgraciadamente esa diversidad lograda a base de esfuerzo y activismo sigue siendo invisibilizada.

Es posible que no lo crean, que les parezca que desvarío. Pero sí, en pleno siglo XXI, en pleno año 2022, se siguen celebrando eventos monocolor.

En este mismo foro, que con tanto éxito nos reúne cada año para facilitar que tejamos esas redes imprescindibles para la transferencia del conocimiento desde las Universidades y centros de investigación hacia el sector productivo.

En este foro, que con tanto mimo organizan Fycma y el Ayuntamiento de Málaga cada año.

Este foro, en el que colaboran tantas instituciones públicas comprometidas con el avance de la ciencia.

Este foro, del que somos parte la AEC2, del que me siento parte.

Este foro, que con esfuerzo ha cuidado en los últimos años la paridad en su programa global, volverá a tener al menos una decena de paneles en los que sólo se oirán voces masculinas.

Me consta el esfuerzo de Transfiere por la paridad, pero es evidente que seguimos necesitando avanzar si queremos romper esa imagen monocolor. No podemos caer en la autocomplacencia de la foto fácil del 11F. Tenemos que ser críticas con nosotras mismas, mirarnos y evaluarnos como proponía bell hooks.

Sin embargo, a pesar de todo ello, 100 años después de aquel lamento que hacía Carmen de Burgos, la ciencia ha dejado de parecernos algo oscuro en otro sentido. Y es muy probable que la comunicación científica, en general, y el periodismo especializado, en particular hayan tenido mucho que ver en ello.

Ahora somos capaces de contar la ciencia sin convertirla en algo tedioso o críptico. Algo, como decía, Colombine -ése era el pseudónimo de Carmen de Burgos- alejado de la vida. Todo lo contrario.

No hay nada que tenga más que ver con nuestra vida, que nos afecte tanto como las historias de ciencia y de tecnología que a diario nos narran quienes nos cuentan la ciencia.

Volvemos a Málaga y volvemos, por séptimo año consecutivo a entregar el Premio de Periodismo Transfiere. Volvemos a leer, escuchar y ver historias que nos afectan, que nos llegan. Historias compatibles con la felicidad.

Criar peces en el desierto ¿creen que la ciencia está lejos de la alegría en una historia como la narrada por EL Independiente?

Narrar en primera persona los protocolos y el trabajo en un laboratorio de bioseguridad como hizo la Agencia Sinc, que con tanto talento dirige Pampa García Molina ¿creen que la ciencia dista mucho de la frivolidad (bien entendida) cuando se narra hasta el último detalle lo que tuvo que hacer el equipo de redacción para poder entrar?

Y ¿de verdad, de verdad? No creen que Carmen de Burgos hubiera tenido una percepción bien distinta si hubiera acompañado a Enrique y a Lumi, dos youtubers con discapacidad intelectual y un descaro tremendo, en su equipo de investigación para descubrir qué hay detrás de la revista Ciencia Fácil.

Esto son sólo tres ejemplos de los trabajos finalistas de esta edición. Trabajos que podrán ir conociendo a lo largo de este acto. Estos como el programa Diagnóstico de TVCyL, o el de ETB sobre la descarbonización, el de Radio Castilla La Mancha sobre captura de Co2 , las Vacunas en EL extraordinario y el autoconsumo energético en Radio 5, son una prueba irrefutable de que el periodismo científico no es un periodismo alejado de la vida o la alegría como se lamentaba Carmen de Burgos en 1907.

Las historias que el jurado de esta nueva edición del Premio Transfiere ha podido repasar – 50 entre las 3 categorías en las que por primera vez se ha organizado este galardón: escritos, audiovisuales y radiofánicos- son historias reales protagonizadas por hombres y mujeres como la bióloga saharaui Teslem Sidiali, encargada de cuidar de las tilapias en pleno desierto, o las de Julia Vergara, la investigadora que dirige al equipo del laboratorio de bioseguridad donde se ha desarrollado la vacuna española contra la covid, Laura Morales, la responsable de la revista Ciencia Fácil o Beatriz Fernández, coordinadora del área de energía eólica de Tekniker.

Historias que, tras esta última edición, suman ya 418 trabajos periodísticos revisados a lo largo de los últimos 7 años por los miembros del jurado.

Decía Colombine

Tal vez entristece la ansiedad que despierta la ciencia, tal vez desalienta el darnos cuenta que para ser dichosos es preciso vivir ciegamente

Pero ¿de verdad la ignorancia puede llevarnos a la felicidad? ¿No sería más bien al desastre?

Hay un viejo debate en este oficio nuestro del periodismo y la comunicación y es si, en el ejercicio de informar, debemos ser activistas. Hemos discutido largo en los últimos tiempos sobre este tema en la Asociación Española de Comunicación Científica a la que represento. Les aseguro que hay opiniones para todos los gustos.

No tengo tiempo para entrar a exponer y argumentar la mía, pero viendo los trabajos finalistas, analizando los temas sobre los que se ocupan: salud, medio ambiente, inclusión social… Viendo, cómo las personas que cuentan la ciencia y los medios que las acogen se alinean perfectamente con esa meta que tenemos como Humanidad, esos Objetivos de Desarrollo Sostenible, creo que el periodismo científico si no activista, sí está cumpliendo con un papel activo en esa carrera por hacer de este Planeta un lugar más habitable, más justo, más humano.

Gracias

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