Diario de un científico en la Embajada (II): robots, niños y universidades

Diario de un científico en la Embajada (II): robots, niños y universidades

La ciencia está por todas partes y no es propiedad exclusiva de los científicos, ni de las mentes más brillantes. Esto podría explicar por qué el trabajo de alguien como yo, un científico que apoya a la ciencia y a los científicos desde una Embajada, termina traduciéndose en un título así: robots, niños y universidades. Les podrá sonar a ustedes un tanto extraño pero, si continúan leyendo, verán que todo tiene una razón de ser. Vayamos por partes.

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De izquierda a derecha: robot humanoide AILA, proyecto del Centro de Inteligencia Artificial Alemán (DFKI), presentado por el científico español Jose de Gea hace unas semanas en Dinamarca; niños jugando con modelos moleculares en una guardería bilingüe en Berlín; el sincrotrón ALBA, una de las grandes infraestructuras científicas en España.

Robots y ciencia que unen

Decía hace poco, y sigo estando convencido de ello, que la ciencia es una fuerza de cohesión entre las culturas, entre los países. Y un buen ejemplo de ello podría ser algo de lo que fuimos testigos hace poco en Copenhague y a lo que, afortunadamente, tuve la oportunidad de contribuir: científicos (y no científicos) invertían unas horas de su tiempo libre, un viernes por la tarde, para reunirse y escuchar hablar a investigadores venidos desde España, Dinamarca y Alemania sobre algo que les une a todos ellos: la curiosidad, la ciencia y, en este caso, la robótica. Si quieren más detalles, pueden leer la crónica del evento aquí. Lo que yo quería explicarles hoy es que este acto fue un buen ejemplo de internacionalización de la ciencia, pero también de su poder de cohesión cultural. Por otro lado, los robots en sí mismos resultaron ser ejemplos alucinantes de las creaciones científico-técnicas nacidas de las mentes creativas de los investigadores. Y es que, precisamente sobre esto último, la ciencia y la creatividad, trata la segunda historia de hoy: jugando la ciencia.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=8OEHfnh6so8]

Video del Centro Alemán de Inteligencia Artificial (DFKI) donde se muestra como el robot humanoide AILA aprende, por imitación, a realizar diversas tareas. El segundo investigadoe que aparece en el video es el Dr. Jose de Gea, jefe de grupo en el DFKI y miembro de CERFA.

Jugando la ciencia

Contaba Benay Dara-Abrams, una vecina de Einstein en Princeton, que cuando ella era una niña el eminente físico iba de vez en cuando a su casa a jugar con ella. Ya de mayor, Dara-Abams, reconocía que aquella experiencia la marcó de por vida: “El tío Al (así lo llamaba) nunca decía que una respuesta era acertada o incorrecta, para él todo eran experimentos”. Según Dara-Abrams, jugando con Einstein era capaz de concentrarse muchísimo durante largos períodos de tiempo- y encontrar soluciones creativas. Pues bien, con un objetivo parecido, el de acercar la ciencia a los más pequeños de una forma lúdica y creativa, en FECYT hemos iniciado en Berlín el ciclo ´Jugando la ciencia´.

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Aparte de jugar con modelos moleculares, los niños de una guardería bilingüe en Berlín pudieron experimentar las ventajas de lavarse las manos con jabón.

Universidades

Hace unas semanas, la Universidad Técnica de Berlín, mi alma mater y una de las universidades más grandes de Alemania, presentaba su ´Día de España´. Gracias al esfuerzo de todas las partes, ese día conseguimos incorporar al programa inicial contenidos científicos, mostrando videos de excelentes investigadores españoles que trabajan en Alemania y en España, el mapa de las grandes infraestructuras científicas en este país, así como la guía del investigador extranjero.

Tres historias, un protagonista

Hoy les he contado algunas de las cosas en las que hemos estado trabajando en los últimos meses pero ha habido, por supuesto, muchas más, como que tenemos a un cazador de terremotos español en la República Checa,  o que el mejor investigador joven de Alemania se llama Ander Ramos.

Tiempo, así pues, solamente para tres historias: robots, niños y universidades. Tres historias con un denominador común: la ciencia. Cuídense y cuiden de la ciencia porque, de entre todas las actividades humanas, ésta es una de las que más cuida de nosotros.

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